Manejo de conflictos y negociación
En la organización normalmente el conflicto se genera por la dificultad que se presenta cuando una persona no está de acuerdo con otra y hay oposición, dado que cada uno tiene una percepción diferente al otro, el llegar a una comprensión e interpretación permite la superación del conflicto y el logro de objetivos.
Blake y Mouton, (1970) presentan el modelo bidimensional relativo a los motivos del conflicto entre las personas, ambas con el propósito de lograr los objetivos a nivel productivo y que hace referencia a la aspiración sobre las relaciones personales, a partir de este concepto se relacionan los siguientes estilos para el manejo ejecutivo de los conflictos:
Esta referencia tampoco aparece referenciada en la bibliografía
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Suave, se refiere a la preocupación por los participantes de la organización y el poco interés por la productividad.
Retiro, presenta poca importancia por los participantes y la productividad.
Responsabilidad, le da importancia a los participantes y menor importancia a la productividad.
Solucionar dificultades, le da importancia a los participantes y a la producción.
Dominio, le da importancia a la productividad y poca importancia a los participantes.
Evasivo, la pasividad es la cualidad que describe este estilo, no existe el interés por la solución, no se evidencia la comprensión y la voluntad de escuchar prefiere aislarse.
Complaciente, normalmente cede ante los involucrados, no existe cooperación, no es asertivo y busca intereses propios.
Impositivo, su característica es la agresión para lograr que los resultados se realicen de determinada forma, no hay interés por los demás, las amenazas prevalecen, no interesan los medios utilizados.
Negociador, lo más importante son los consentimientos, busca la asertividad, el colaborar y cooperar; el cambio es una opción para generar soluciones objetivas, la comunicación es transparente generando confianza y compromiso.