Las bases del coaching en la organización se enfatizan en un juego en que el competidor se convierte en un compañero que realiza acciones que le exigen mejorar la actividad, en este momento el coach no le ofrece la solución práctica, al contrario lo orienta para que se busquen alternativas y se desarrolle el potencial de manera consciente hacia la meta, transformándose en un hábito de gestión.
En un ambiente laboral competitivo que exige que quien participa esté preparado para responder a los cambios en cualquier tipo de organización, sin embargo la inversión para la capacitación de quienes participan es limitada, por ello el coaching es una de las metodologías óptimas para lograr potencializar las habilidades y maximizar los resultados a través del aprendizaje.
La motivación del participante es determinante para aprender, en un ambiente organizacional que busca competir como en un juego para lograr el triunfo, combinando experiencias y saberes donde cada participante es un jugador que busca ganar donde el trabajo del coach es la dirección y orientación de cada uno de los jugadores para lograrlo.
El cambio se desarrolla en el crecimiento de la persona, para poder aplicarse en los objetivos de la organización de acuerdo a su planeación, de manera individual cada participante descubre qué debe y cómo debe realizar lo que requiere la organización mediante la colaboración profesional del coach y la manera como se relacionan y así mismo se evidencia en los resultados obtenidos.
Las actividades se realizan en un tiempo y espacio determinado, estableciendo lo que se debe hacer, hacia dónde se quiere llegar generando una relación biunívoca entre el participante y el coach, desarrollando una identificación de su estado para conocer las objeciones y disposiciones frente a lo que se quiere y generar una actitud comprometida frente a los cambios que se buscan.
La voluntad y la dedicación son elementos determinantes para la modificación de comportamientos, además la conceptualización, la estructura, el procesamiento, los elementos utilizados, los métodos de control, los equipos de trabajo, la manera de liderar, el estilo que identifica la selección de quienes participan en las actividades.
El objetivo es la creación de equipos que puedan ser competitivos entre sí para logar el triunfo en cada actividad como si estuvieran jugando, en este proceso se logra cambiar las debilidades que se presentan, optimizando la gestión mediante el estimular y retroalimentar de manera continua y adecuada en cada acción a través de la atención y el análisis permanente de lo realizado.
El seguimiento y contacto permanente permite el observar la gestión de cada participante integrando, la comunicación efectiva con diálogos continuos y respuestas confiables para retroalimentar cada proceso, y establecer responsabilidades de parte y parte, el estilo de coach permite generar formas de relación únicas para establecer relaciones especiales creando códigos particulares con cada participante para el logro de cambios.
La construcción de relaciones acertadas crea vínculos efectivos hacia la motivación de cada participante y el sentido de su trabajo; es integrador en su vida cotidiana y su trabajo modificando comportamientos de manera efectiva.
El entrenamiento puede realizarse en cualquier momento, lo cual permite facilitar la instrucción, nuevos métodos de investigación, la capacidad de liderar procesos, el cambio de actitud frente a diferentes conceptos de tipo personal y científico, estimulan la motivación y la creatividad.