Trabajo en equipo
El trabajo en equipo en las actividades del coaching establecen las responsabilidades compartidas mediante la comunicación, cada propuesta es tenida en cuenta generando códigos de comunicación específicos y personales dando a conocer perfiles y personalidades en el equipo para poder conocer y diagnosticar el potencial y la capacidad de cada participante.
Los participantes estratégicos para el coaching en primera instancia son quienes dirigen la organización. Dado que normalmente están alejados de los equipos de trabajo por sus actividades, sus exigencias, competitividad exigida y la comunicación intraequipos no es fácil, es aquí donde el trabajo del coaching es relevante para generar los cambios requeridos.
Los procesos de comunicación son determinantes para generar habilidades, cuestionamientos de parte y parte atendiendo de manera implícita y explicita a los contenidos que permiten conocer los requerimientos y expectativas de cada participante, para crear innovación, aplicando métodos científicos y técnicos en los procedimientos y toma de decisiones de manera particular.
El trabajo de coach con los equipos de la organización es objetivo e imparcial, valorando las propuestas e ideas, pues quien las ofrece le permite tener libertad para estimular y aplicar el trabajo de cada participante, estableciendo normas y limites hacia el logro unificado de intereses desde diferentes ópticas para ser analizadas y comprendidas.
La capacidad de coach le permite aplicar en su trabajo su madurez personal y científica en cada proceso orientado a equilibrar las relaciones y concientizar el desempeño efectivo de acuerdo al diagnóstico de debilidades detectadas por los participantes y así mismo escuchar las soluciones y propuestas particulares de cada integrante de acuerdo a sus expectativas.
El coaching desarrolla la confianza de cada participante para la toma de decisiones y el desarrollo de habilidades, generando competitividad y productividad a nivel personal y de la organización, no existe la cadena de mando ni las jerarquías en los procesos; al contrario se generan sinergias y relaciones estratégicas orientadas hacia la innovación y el desarrollo.
El coach potencializa las habilidades del equipo de trabajo, previniendo espacios conflictivos en las crisis de cambio que se presenten. Es quien conoce realmente el compromiso frente a los retos para la solución real de cada problemática y brinda respuestas efectivas que ofrezcan una visión futurista como resultado de los cambios presentados de manera creativa por cada participante.