Trabajo en equipo
La formación de los equipos de trabajo debe responder a la problemática propia de la organización, lo que permite un cambio significativo en el concepto y en el objetivo de la actividad a desarrollar: respecto a la cultura organizacional, pares estratégicos, operacionales y del ambiente; por lo que se requiere motivar a todo tipo de grupo sin tener en cuenta el tamaño del mismo, a través de un proceso analítico que integre todos los elementos de la organización.

Tener conocimiento y ser capaces de desarrollar actividades que involucren técnicas específicas y que presenten habilidades para argumentar y desarrollar estrategias, a partir de la formación del equipo teniendo en cuenta su formación, el manejo de conflictos, la normatividad, entre otras, y los resultados de su producción y la suspensión.

La conformación del equipo sugiere tener participantes de los diferentes niveles o proceso de la organización que manejen la responsabilidad y la autoridad al tomar las decisiones que se requieran y que estén abiertos a conciliar si se presentan conflictos.

Trabajo debe tener aspectos que sean interdependientes.

El equipo debe tener características heterogéneas, lo que permite enriquecer las ideas y propuestas desde diferentes puntos de vista.
