Manejo de conflictos
El conflicto es considerado como una situación o circunstancia de un comportamiento complicado, involucra los estados psicológicos de quienes están involucrados: el estado y cognitivo, la percepción frente a una situación que presenta dificultades o un comportamiento conflictivo normalmente subjetivo donde se involucran individuos o grupos.
Categorización de los conflictos y su impacto en la organización
De acuerdo a las investigaciones realizadas los conflictos que se presentan en la organización de acuerdo a los procesos que la estructuran a nivel personal y al ambiente organizacional son los siguientes:
Intrapersonal: Es considerado como el ambiente que determinada persona advierte y diferentes aspectos opuestos que lo afectan de manera intensa, es el caso de una persona que no se identifica con el tipo de labor que realiza y percibe un desequilibrio entre lo que quiere realmente y lo que realiza. Normalmente se presenta porque la asignación de sus actividades no es congruente con sus objetivos, además la exigencia es tan alta que no puede responder de manera efectiva.
Intragrupal: se refiere a las divergencias respecto a las metas de la organización entre quienes participan, la manera de liderar es una de las causas, el tipo de actividad que se delega, la cantidad de integrantes, la unión de grupo, el entorno amenazante y los objetivos de la organización, los desacuerdos respecto a los niveles de autoridad, las causas están relacionadas con el respeto a la estructura, la dependencia de las actividades, los mínimos recursos y la ausencia de autoridad.
Intergrupal: se define por la ausencia del concepto de autoridad, el espacio en que se desarrollan las actividades cumple con los requisitos mínimos, no se conoce una normatividad ni leyes sobre el comportamiento adecuado en la organización.
Interpersonales: en esta las actividades conciliatorias son habituales para la negociación; se involucran aspectos emocionales y cognitivos; los objetivos son incongruentes; las relaciones de poder son dependientes entre los directivos; se produce un grado de estrés alto que conlleva a la somatización de enfermedades; hay un gasto financiero ineficiente, y una actitud negativa frente al trabajo.