Gerencia de marketing estratégico

Tema 1.
ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN Y PRONÓSTICO DE LA DEMANDA

Cada día las organizaciones deben enfrentan desafíos del ambiente global respecto a los niveles de calidad de sus productos, satisfacción de clientes, lanzamiento de nuevas ofertas, posicionamiento y participación en el mercado. Por esta razón, las empresas necesitan información veraz, oportuna y suficiente para facilitar la toma de decisiones, actividad que debe convertirse en una ventaja competitiva y un factor clave de éxito para afrontar asertivamente estas realidades competitivas.
La información es un recurso trascendental para las organizaciones que desarrollan su planeación y direccionamiento estratégico a largo plazo, siendo esta el principal insumo para la toma de decisiones y para el fortalecimiento de la propuesta de valor. La información para las empresas se convierte en conocimiento, con el cual se formulan los objetivos y metas que permiten alcanzar los niveles esperados a nivel productivo y rentable.
Como lo plantea Artiles-Visbal (2009) la sociedad de la información está consolidada en los países desarrollados, se está convirtiendo en una ventaja competitiva en los países emergentes y es un recurso escaso en los países en vía de desarrollo. Esta realidad no solo afecta a las organizaciones, sino también a la sociedad, quien puede satisfacer sus necesidades desde su rol de consumidor a partir de la información de ofertas en el mercado, pues todas las organizaciones deben ser sistemas de procesamiento de información (Prieto y Martínez, 2004).
Sistema de información en las organizaciones

Un sistema de información al interior de una organización es un conjunto armonizado de talento humano, hardware, software, redes y bases de datos que recopila, organiza y comunica información en una empresa (O´Brien, 2001). Estos sistemas poseen una importante utilidad como insumo para la toma de decisiones, y el desarrollo adecuado de los procesos administrativos; su existencia mejora la efectividad de las estrategias de negocio y sus posteriores indicadores de gestión.


Trasobares (2003) resalta en los sistemas de información empresarial algunos componentes que deben integrarse a las diferentes áreas de gestión.






El desarrollo organizacional debe fundamentarse en la división racional del trabajo y en la departamentalización de las labores al interior de las empresas. Por ello, cada una de las áreas de gestión debe contar con su propio sistema de información, el cual debe estar interconectado con el de las demás áreas. Ramírez y De la Vega (2015) proponen la siguiente clasificación de los sistemas de información gerencial para las diferentes áreas de gestión empresarial:

Este sistema se orienta al manejo de información fundamentada en la adecuada relación con los stakeholders; por lo tanto, debe gestionar la inteligencia de marketing enfocada a la información propia entorno y la información interna para desarrollar las comunicaciones de marketing desde la organización hacia su macroambiente.
El objetivo principal de este sistema es sustentar el sistema de producción de bienes o de operación de los servicios proporcionando información acerca de las necesidades propias de dichas actividades, enlazando asertivamente los eslabones de la cadena de valor desde sus actividades primarias y secundarias.
Este sistema proporciona a los grupos de interés, tanto internos como externos, información relacionada con los elementos financieros de la organización, con el fin de incrementar la valoración de la empresa y cumplir con los requisitos legales para la presentación de estados financieros.
Dicho sistema recopila y almacena la información de todos los individuos que hacen parte del talento humano de la empresa, con el propósito de desarrollar adecuadamente la planeación y la dirección de los recursos humanos.
Estos sistemas proporcionan información sobre el desempeño global de la empresa a partir de fuentes de información interna, proporcionada por los cuatro sistemas anteriores y de fuentes del entorno que inciden competitivamente en el direccionamiento estratégico.



El sistema de información empresarial, que sirve como plataforma gerencial en la empresa, representa el conjunto de recursos organizacionales que soportan la recopilación, el análisis y comunicación de la información para el desarrollo del management. Los tipos de sistema de información empresarial se representan en la tabla 1:

Chania Tabla 1. Sistemas de información empresarial. Fuente: elaboración propia desde Montero (2017)




Sistemas de información de marketing

Este sistema representa un conjunto de relaciones entre colaboradores, bases de datos, hardware y software con el propósito de generar información que sustente el direccionamiento estratégico. La información gestionada debe provenir de fuentes internas y externas para apalancar la toma de decisiones a nivel corporativo, y específicamente en el área de marketing; dicho insumo será utilizado para comprobar que las estrategias y los objetivos son acordes al ambiente organizacional y a las dinámicas del mercado.

Para López-Bonilla y Peña-Vinces (2015) los sistemas de información de marketing presentan tres características relevantes

image Figura 1. Fuente: elaboración propia



El sistema de información de marketing está compuesto por cuatro subsistemas (García, Expósito y Verdugo, 2015):


Registro interno o de contabilidad
Dicho subsistema recopila y analiza las operaciones contables que desarrolla la empresa periódicamente.
Registro de inteligencia de marketing
Subsistema conformado por las fuentes y medios de comunicación que proporcionan la información relacionada con el desarrollo empresarial y la incidencia de los stakeholders en su estrategia comercial y de marketing.
Investigación de marketing
Este subsistema recopila, analiza y usufructúa la información del mercado, específicamente de los consumidores, para el desarrollo de las estrategias de producto, precio, distribución y comunicación.
Análisis de marketing
Utiliza la información proveniente de otros subsistemas para utilizarlos en el área de marketing en el proceso de toma de decisiones. Se apoya en las matemáticas y la estadística en la generación de estrategias.










Teniendo en cuenta que las organizaciones deben sustentar desde la ética y la legalidad, la recopilación de datos como sustento del sistema de información de marketing se deben tener en cuenta las siguientes medidas para mejorar la cantidad y la calidad de dicho sistema (Kotler y Keller, 2006):



El pronóstico y cálculo de la demanda

La propuesta estratégica de marketing en las organizaciones debe ser acorde a las realidades del mercado y sus oportunidades visualizando en ellas su tamaño, el crecimiento, y su potencial comercial. El pronóstico de la demanda tiene como principal objetivo el estimar las ventas durante un determinado periodo de tiempo a futuro; al respecto, los gerentes de mercadeo deben determinar inicialmente la demanda global de la industria o del mercado y posteriormente pronosticar las ventas de sus productos (Cifuentes, J. y Córdoba, 2015).

El pronóstico de ventas que desarrolla el área de mercadeo es un insumo muy importante para la planeación del área financiera, de producción y de talento humano. Para la primera, se deben reconocer las necesidades de liquidez y para la inversión; en el tema productivo, se hace necesario determinar las materias primas, insumos necesarios y capacidad instalada; y desde el manejo del personal, es un requerimiento planear la disponibilidad del recurso humano a nivel comercial, administrativo y operativo.

Para entender claramente la naturaleza de la demanda en las empresas, los generales deben conceptualizar los siguientes factores (Kotler y Keller, 2006):

image Figura 2. Fuente: elaboración propia



Los principales métodos para el cálculo de la demanda futura se relacionan a continuación:


Análisis de los factores del mercado
Teniendo en cuenta las realidades de la industria o del sector al que pertenecen las organizaciones, la demanda futura se relaciona con las dinámicas de factores del mercado, que deben ser identificados, seleccionados y medidos por medio de métodos estadísticos como en análisis correlacional, que permita identificar el grado de relación entre las variables identificadas y los niveles de ventas y productivos de las empresas.
Encuesta de las intenciones del comprador
A partir de un proceso de muestreo a clientes actuales o potenciales, se debe aplicar una encuesta que describa las intenciones del comprador relacionado con las características de los productos, niveles de precio y aceptación de estrategias de comunicación durante cierto periodo futuro. Así mismo, se pueden desarrollar paneles de consumidores para identificar sus apreciaciones respecto a productos nuevos, formatos de distribución y otras características comerciales.
Pruebas de mercado
En el desarrollo de este método, las organizaciones comercializan un nuevo producto en una zona geográfica determinada, calcula las ventas y las proyecta en una zona más amplia. Su aplicación puede determinar si existe la suficiente intención de compra de un nuevo producto, obteniendo la demanda potencial.



Análisis de ventas históricas
El pronóstico de ventas a partir de históricos debe considerar las clases de patrones de datos, que pueden llegar a tener cuatro diferentes comportamientos (Parra, y La Madriz, 2017):


Horizontal:
Se desarrollan cuando los datos históricos fluctúan en un nivel constante, es decir, de forma estacionaria en su media porque las ventas ni aumentan ni disminuyen drásticamente.
Patrón de tendencia:
Presentado cuando las ventas crecen o disminuyen a lo largo de un periodo de tiempo.
Patrón estacional:
Este se presenta cuando las ventas se afectan por elementos temporales (como la Navidad).
Patrón cíclico:
Se presenta cuando las ventas presentan aumentos o caídas no relacionadas estacionalmente por un patrón determinado.



Tema 2.
DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN DE MERCADOS

Con el propósito de disminuir los riesgos financieros y comerciales en las decisiones tomadas alrededor de una empresa, la investigación de mercados es una actividad estratégica; sin embargo, para muchos empresarios su ejecución es vista como un gasto más no como una inversión, por ello los resultados de algunas organizaciones no son los esperados; más aún cuando muchas empresas enfocan sus esfuerzos y centra al producto en su modelo de negocio, evidenciando de esta manera la baja orientación hacia el mercado.  

La investigación de mercado es “un proceso objetivo y sistemático en el que se genera la información para tomar decisiones el cual implica la recopilación y análisis de información de los problemas que puede tener una empresa que permitan definir políticas y estrategias más adecuadas” (Talaya y Collado, 2014). p. 14). Dicha práctica debe visualizarse como una filosofía que no solo beneficia al empresario sino también a los consumidores y a la sociedad, pues desde su desarrollo se identifican las reales necesidades de los clientes, cumpliendo de esta manera no solo con sus funciones comerciales sino sociales.  

Desde la ejecución de la investigación de mercados aparece el mecanismo desde el cual las estrategias de marketing mix de las empresas -productos, precios, distribución y comunicación- se puedan dirigir específicamente a diversos grupos de consumidores ampliando la asertividad del marketing, es decir, la segmentación. Los consumidores no poseen las mismas tendencias ni hábitos de compra, por ello es importante diferenciar las ofertas para satisfacer adecuadamente sus necesidades y alcanzar los objetivos comerciales.

image Figura 3. Fuente: Shutterstock/2019



Proceso de investigación de mercados

La investigación de mercados desarrolla la identificación, recopilación, análisis, difusión y aprovechamiento sistemático y objetivo de la información, convirtiéndose en una actividad que abarca tanto la identificación de un problema de tipo comercial hasta la obtención de resultados y su incidencia en la organización para el mejoramiento de su propuesta de valor en beneficio de los diversos stakeholders (Castro, 2009).

Esta actividad que suministra información permite disminuir la incertidumbre en la toma de decisiones de carácter comercial, esto debido a que se pasa de un enfoque intuitivo y subjetivo a un enfoque sistemático, analítico y objetivo (Herrera, 2013). Pelayo y Arroyo (2015) desde un punto de vista empresarial, la describen como una herramienta que facilita a los encargados de las empresas conocimientos asertivos al momento de establecer las óptimas estrategias de mezcla de mercadeo, disminuyendo los márgenes de error cuando se toman decisiones.

La siguiente figura representa el proceso de investigación de mercados:

image Figura 5. Proceso de investigación de mercados. Fuente: elaboración propia desde Kotler y Keller (2006)



Las organizaciones proponen y desarrollan investigaciones de mercado porque evidencian problemáticas comerciales que pueden ser oportunidades de crecimiento o amenazas competitivas. El planteamiento del problema de investigación se describe como una pregunta, la cual debe responderse alcanzado los objetivos de la investigación, es decir, las metas que la empresa se proyecta a partir del desarrollo de la investigación de mercados.
Este apartado de la investigación debe dar respuesta a los elementos metodológicos necesarios para su abordaje científico. En este apartado se deben determinar las fuentes de información, el diseño investigativo, los instrumentos de recolección de información a utilizar, entre los que se destacan los cuestionarios, las mediciones cualitativas y los dispositivos tecnológicos, la población estudiada, y las técnicas de muestreo que dependen del marco muestral, el cual puede ser probabilístico y no probabilístico.
En el proceso de investigación de mercados esta etapa es la más costosa y la que tiene la mayor factibilidad de cometer errores (Kotler y Keller, 2006). Los investigadores pueden recopilar información por medio de visitas presenciales a hogares o empresas, vía telefónica, desde plataformas digitales, o en otros lugares donde se encuentren los individuos a investigar. En esta actividad se requiere de la mayor objetividad, garantizando así la veracidad de la información recopilada pretendiendo la mayor asertividad en los resultados obtenidos.
En esta etapa se requiere contar con herramientas informáticas para el análisis científico de la información. Las investigaciones de mercados concluyentes no solo requieren análisis descriptivo de los datos, las empresas requieren inferir comportamientos de consumo por parte de los mercados, lo que sustentará el desarrollo de las estrategias de mercadeo propuestas a mediano y largo plazo.
En esta etapa se debe contrastar la información analizada con el planteamiento del problema y los objetivos identificados en la etapa inicial. Estos resultados son presentados por parte de los investigadores a los directivos de la empresa o a la gerencia de marketing. Desde estos insumos se tomarán decisiones de carácter comercial y se estructura el direccionamiento estratégico.



Enfoques de la investigación de mercados
Los enfoques investigativos pueden ser de carácter cuantitativo o cualitativo. Para Pelayo y Arroyo (2015) desde los dos enfoques anteriores, la investigación de mercado proporciona información sobre la efectividad de la mezcla de marketing y otorga ideas útiles para el desarrollo de la planeación estratégica, ayudando a identificar oportunidades con alta viabilidad financiera para la empresa y con una alta propuesta de valor para el consumidor.

La investigación cualitativa es aquella que apoya a la investigación para incrementar su precisión a través de herramientas como la observación, la entrevista, las sesiones entre grupos o focus group (Benassini, 2009), siendo también una investigación “de naturaleza exploratoria y no estructurada, la cual se basa en pequeñas muestras y que tiene el propósito de brindar conocimientos y comprensión del entorno de un problema” (Malhotra, 2008, p. 42). La conceptualización de estas herramientas de la investigación cualitativa son las siguientes:




Esta herramienta es usada para determinar comportamientos específicos de los consumidores en los diferentes escenarios en los cuales esté consumiendo bienes y servicios. Para ello, el investigador debe contar con una bitácora de observación para el registro ordenado de la información objetivo desde dicha observación.



Esta herramienta es una conversación que lleva a cabo el investigador con diversas protagonistas con alta relevancia en la formulación del problema de investigación. No necesariamente son los consumidores, pueden ser otros agentes que intervienen en el proceso comercial. Estas entrevistas pueden ser estructuradas, semiestructuradas, o a profundidad.



Es la reunión de expertos (entre 10 y 15) sobre un tema relacionado con productos, precios, características comerciales o de comunicación con el propósito de escucharlos y obtener la información pertinente al respecto. Es relevante contar con un grupo de investigadores que capte no solo la información obtenida desde la comunicación verbal sino desde la no verbal, gestos, miradas y otras dinámicas que proporcionan información relevante frente a la formulación del problema de investigación de mercados.




Zikmund y Babin (2009) describen la investigación cuantitativa como aquella que atiende los objetivos de investigación mediante evaluaciones empíricas que requieren enfoques de medición y análisis numéricos. Este tipo de investigación también se podría considerar como aquella que obtiene información para medir los fenómenos estudiados, utilizando técnicas mucho más rígidas y estructuradas que en la cualitativa (Pedret, Sagnier y Camp, 2000).

La investigación cuantitativa aporta en la validación de datos en los cuales se hace necesario números y cifras que sean ordenadas y significativas (Zikmund y Babin, 2009). Al respecto en la tabla 2 se relacionan los métodos de este tipo de investigación:

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Tabla 2. Métodos de la investigación cuantitativa. Fuente: elaboración propia desde Blanco y Rodríguez (2007)
Los cuestionarios como instrumentos de recolección de información

Kotler y Keller (2006) asumen que esta herramienta es un conjunto de preguntas para reunir información, esta se aplica a cierto grupo de personas y la manera en que se emplea la pregunta puede influir en la respuesta, ya sea en una respuesta breve o amplia; así mismo “Las encuestas sirven para completar una serie de escalas que miden las expectativas de las empresas, también las percepciones que tienen sobre las mismas y cuál es la calificación que le dan al servicio o producto” (Lovelok y Wirtz, 2009, p. 420).

Para Kotler y Keller (2006) las encuestas pueden tener dos tipos de preguntas: las cerradas y las abiertas. Cada una de ellas presenta diferentes alternativas, las cuales se visualizan en la Tabla 3:

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Tabla 3. Tipos de preguntas. Fuente: elaboración propia desde Kotler y Keller (2006)



Tema 3.
ANÁLISIS DE LOS MERCADOS INDUSTRIALES Y DE CONSUMO




Desarrollo de los mercados de consumo
Para las organizaciones, los mercados de consumo son aquellos representados por individuos y familias que demandan productos para su uso directo y satisfacción de necesidades. El entender el consumo como una forma de comunicación permitió abordarlo como expresión de estatus capaz de construir una estructura de diferencias sociales (Guglielmucchi, 2015); sin embargo, el consumo es una acción que se presenta naturalmente, sin importar la condición económica de los miembros de la sociedad.

Los procesos de consumo no solamente deben observarse desde una perspectiva comercial, sino también como una responsabilidad organizacional en beneficio de la sociedad y del medio ambiente (Kotler y Keller, 2006).

El comportamiento del consumidor se visualiza como el conjunto de actividades que realizan las personas cuando seleccionan, compran, evalúan y utilizan bienes y servicios, con el objeto de satisfacer sus deseos y necesidades, actividades en las que están implicados procesos mentales y emocionales, así como acciones físicas (Pardo, Contrí y Borja, 2014). Frente a esto, las empresas requieren identificar las características de estos mercados desde su comportamiento como consumidores, el cual se ve influido por factores culturales, sociales y personales.




El desarrollo cultural es un factor determinante en el comportamiento como consumidor de los individuos. Kotler y Keller (2006) resaltan dentro de estos elementos culturales al logro, el éxito, el progreso, la practicidad, el confort material, el individualismo, la libertad, la comodidad exterior, el humanismo y la juventud. Cada escenario geográfico, cada continente, sus países y regiones cuentan con sus propios rasgos culturales que van a influir en los procesos de consumo.



Los factores sociales que más influyen en el desarrollo del comportamiento del consumidor son los grupos de referencia, la familia, los roles y status (Henao y Córdoba, 2007).



Representan todos aquellos grupos que influyen directa e indirectamente sobre las actitudes y comportamientos como consumidor. Los que influyen directamente se denominan grupos de pertenencia, que son con aquellos que los consumidores interactúan cotidianamente. Dentro de ellos sobresalen la familia, los vecinos y compañeros de actividades laborales. Cada uno de ellos impulsan a las personas a desarrollar nuevos estilos de vida y nuevos conceptos personales que pueden influir en la selección de alternativas marcas y diferentes productos (Loudon y Della-Bitta, 1995).



En la sociedad actual este grupo de referencia es el que desarrolla mayores niveles de consumo, de ahí la importancia de reconocer su incidencia en el comportamiento del mercado. Este grupo de familia puede tener dos alternativas: la familia de orientación, conformada por padres y hermanos; y la familia de procreación, compuesta por los cónyuges y sus hijos (Kotler y Keller, 2006).



Este grupo de referencia representa para las empresas una fuente importante de información, incidiendo en las normas de comportamiento de las personas. El rol resalta las actividades que se espera que una persona lleve a cabo en su vida cotidiana, mientras que el status resalta en él su conducta como consumidor.



El comportamiento del consumidor está influenciado por elementos personales como su edad, su etapa de vida, ocupación, estilos de vida, personalidad y su concepto de sí mismo (Predret, Sagnier y Camp, 2000). Cada uno de ellos debe estar presente en el desarrollo de las estrategias comerciales cuando las organizaciones presentan una alta orientación al mercado.




Desarrollo de los mercados empresariales

El mercado empresarial está conformado por las organizaciones que demandan bienes y servicios para utilizarlos en sus procesos de producción de bienes y en la operatividad de los servicios. La negociación entorno a este mercado se conoce como business to business (B2B), siendo esto un acrónimo referente a los modelos de negocio en el cual las transacciones de bienes o la prestación de servicios se presentan entre dos o más empresas.

Los desafíos presentes en el desarrollo comercial de los mercados industriales son similares a los que se encuentran en los mercados de consumo (Kotler y Keller, 2006), empezando por el hecho de que entender a los clientes, cualquiera que sea su naturaleza, es el fundamento del plan de marketing; sin embargo, algunas condiciones existentes en los mercados industriales en comparación con los mercados de consumo son las siguientes:

image Figura 6. Fuente: elaboración propia



Dentro de los mercados industriales es usual encontrar un departamento de compras, el cual está conformado por un grupo de miembros de la organización que desempeñan diferentes roles (Kotler y Keller, 2006). Algunos de ellos son los siguientes:





Los iniciadores:

Que son los empleados que solicitan la compra de algún bien o servicio requerido por la empresa.

Los usuarios:

Quienes son los que utilizarán los bienes y servicios a consumir.

Los influenciadores:

Que son individuos con una alta influencia en la decisión de compra por parte de la empresa, en especial si hacen parte del talento humano del área técnica.

Los decisores:

Que son quienes deciden los requerimientos no solo de los productos sino de sus proveedores.




Los aprobadores:

Que son quienes autorizan las propuestas comerciales de los proveedores.




Los compradores:

Aquellos que dentro de la empresa compradora tienen la autoridad para elegir al proveedor y establecer las políticas del intercambio comercial.




Los guardianes:

También conocidos como los gatekeepers, tienen la capacidad de impedir que las ofertas de los proveedores lleguen al departamento de compras (aprobadores y compradores).




Maximización del valor del ciclo de vida del cliente
El modelo del ciclo de vida del producto ha sido generalizado como directriz para el desarrollo comercial de las empresas; sin embargo, es un modelo centrado en el producto y su perdurabilidad en el mercado, a diferencia del modelo del ciclo de vida del cliente donde él es el protagonista del desarrollo comercial de las organizaciones (Loaiza, 2018).

Teniendo en cuenta que el costo de captación de nuevos clientes es superior al de mantener los que ya se poseen, se deben identificar y gestionar los momentos que el cliente vive a lo largo de su relación con la organización, con el propósito de desarrollar las estrategias, tácticas y acciones operativas adecuadas al plan de marketing. Cada una de estas etapas que conforman el ciclo de vida del cliente están representadas en la siguiente figura:

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Figura 7. Etapas del ciclo de vida del cliente. Fuente: elaboración propia desde Loaiza (2018



Esta etapa del ciclo se manifiesta cuando los clientes adquieren por primera vez el producto, esto por efectos de la comunicación o las tácticas de promoción de ventas y merchandising. En esta etapa es importante crear confianza hacia la oferta para que los consumidores consideren que podrán satisfacer sus necesidades desde el consumo del producto. Como estrategias se recomienda la activación de marca por medio de marketing experiencial, las promociones de venta y los descuentos.
En el desarrollo de esta etapa el mercado ya consumió el producto y ha aceptado la propuesta de valor, disminuyendo el consumo de otros productos sustitutos y de otras marcas. En este momento se presenta una negociación colaborativa entre la empresa y los clientes porque en la relación comercial los dos obtienen beneficios. Se recomienda incrementar el uso de las demás comunicaciones integradas de marketing para incrementar el consumo del producto..
En esta etapa se evidencia una alta satisfacción de los clientes a partir del consumo del producto y del considerable incremento de la participación en el mercado. Se recomienda medir los niveles de satisfacción de clientes a través de estrategias de seguimiento e investigación, que permitan fortalecer la estrategia de producto y de distribución masiva del mismo.
En esta etapa se consolida la lealtad del cliente hacia la marca. Por ello, es relevante desarrollar constantes campañas de fidelización para prevenir ataques comerciales de la competencia, y, por ende, la disminución de la cuota de mercado. Para consolidar la retención de clientes, la empresa debe potencializar la experiencia de compra del mayor número de clientes por medio de estrategias de cross selling y up selling.
En la etapa final del ciclo, los clientes pueden ser atraídos por la competencia, esto debido a las dinámicas propias del mercado o a descuidos en el desarrollo de las relaciones comerciales con los mismos. Es importante que la empresa detecte a tiempo el inicio de esta etapa para desarrollar estrategias de recuperación de clientes, clasificándolos desde la estructura de Pareto, incrementando la propuesta de valor del producto, y en última instancia, iniciar el proceso de liquidación de la oferta o de las unidades estratégicas de negocio.



Tema 4.
DETERMINACIÓN DE LA ESTRATEGIA DE PRODUCTO Y DE PRECIOS

Luego de direccionar el plan estratégico de la empresa en el área de marketing a través del análisis del entorno competitivo, de la identificación de oportunidades comerciales con la investigación de mercados y el manejo de los sistemas de información gerencial, las organizaciones a mediano plazo deben proponer tácticas dentro del plan de mercadeo desde la gestión del producto, del precio, de la distribución y de la comunicación, estructurando el marketing mix, que es el conjunto de actividades a corto plazo que la empresa combina para incrementar los niveles de consumo en el mercado objetivo (Kotler, Armstrong y Benassini, 2016).

Con una adecuada gestión de las variables de la mezcla de mercadeo, la organización podrá influir de forma relevante en los procesos de diferenciación del producto en el mercado. Una efectiva diferenciación puede permitir que una empresa se generen ventajas competitivas respecto a ofertas similares incrementando la positiva percepción por parte de los consumidores. Respecto a la gestión del precio, la empresa tiene la responsabilidad de gestionar los ingresos de la empresa a través de la cantidad de dinero que los consumidores deben entregar para el goce de los bienes y servicios ofertados por la empresa.

image Figura 8. Fuente: Shutterstock/2019
Características y diferenciación de productos como propuesta de valor

La diferenciación se hace evidente en el producto, es decir, en la oferta empresarial. Esta puede estar basada en una característica innovadora, sin embargo, también puede haber diferenciación entre otros momentos, entre los que se resaltan los siguientes (Cuadros y Samaniego, 2016):

Chania

Figura 9. Fuente: elaboración propia

En términos de diferenciación del producto Castro (2009) determina dos tipologías relevantes: la diferenciación horizontal y la vertical.


Diferenciación horizontal
Basada en la variedad de los atributos que pueda tener la oferta de la empresa (color, textura, tamaño, localización, etc.). En este tipo de diferenciación los consumidores están distribuidos de manera uniforme a lo largo de una línea recta y los vendedores deben elegir su localización óptima.
Diferenciación vertical
Se fundamenta en la calidad que pueda tener la oferta de la empresa. En este caso, la propuesta de valor debe fundamentarse en el fortalecimiento de las dimensiones del producto que evidencien calidad del mismo.

Otro elemento relevante de la gestión del producto es el posicionamiento, que es su imaginario y su concepto en la mente del consumidor con el propósito de comparar esta realidad con las demás ofertas presentes en el mercado, es decir, en comparación con la competencia. Debido a las diversas percepciones que puedan llegar a tener los consumidores Coca (2007) resalta que existen dos tipos de posicionamiento:





El posicionamiento físico:

El cual considera las múltiples características físicas del producto para demandarlo.

El posicionamiento perceptual:

Que considera algunos aspectos subjetivos dentro de los que sobresalen la experiencia con el producto, la opinión del mercado, las campañas publicitarias, la historia del producto, entre otros.




Lograr un adecuado posicionamiento de un producto es una de las gestas más relevantes para la gestión de mercadeo de las empresas, de ahí la importancia de que el gerente de mercadeo reconozca algunas estrategias que se pueden tener en cuenta para el desarrollo de esta actividad. Al respecto, la tabla 1 plasma las principales estrategias de posicionamiento de producto.

Chania

Tabla 1. Estrategias de posicionamiento. Fuente: elaboración propia desde Kotler y Armstrong (2003)

Un producto al interior de una organización debe visualizarse como una unidad estratégica de negocio o como una oferta empresarial, la cual tiene como principal propósito el satisfacer las necesidades de los consumidores, las cuales pueden ser de uso (productos de la canasta familiar), de transformación (materias primas o insumos usados para procesos productivos) o de comercialización (bienes y servicios para comercializar).

Según Kotler y Keller (2006) un producto puede ser un bien tangible, un servicio, una persona, un lugar, una organización, un evento, una experiencia, un conjunto de información, una idea o una propiedad, es decir, las ofertas básicas. Una clasificación general de los productos es aportada por Stanton, Etzel y Walker (2007) y se puede visualizar en la siguiente tabla:

Chania

Tabla 2. Clasificación de los productos. Fuente: elaboración propia desde Stanton, Etzel y Walker (2007)




La gestión del producto debe concebirse a través de múltiples dimensiones, pues estas ofertas empresariales o unidades estratégicas de negocio no pueden gestarse de una sola dimensión. Al respecto, Kotler, et al., (2016) proponen en la siguiente figura las dimensiones para optimizar la gestión de los productos al interior de las empresas:

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Figura 10. Dimensiones del producto. Fuente: elaboración propia desde Kotler, et al., (2016)

El producto genérico resalta las características físicas del producto o la operatividad general del servicio, todas las ofertas en el mercado poseen en esta dimensión características similares, la diferenciación empieza a evidenciarse desde las siguientes dimensiones. El producto real representa las ventajas competitivas que posee la oferta empresarial en relación con la competencia, estas pueden ser de tipo técnico, comercial, financiero o administrativo.

El producto aumentado es la propuesta de valor, el conjunto de beneficios totales que se ofrecen a los consumidores; en este caso se puede incluir la marca, la calidad, la garantía, el servicio, entre otros.



Naturaleza, diseño y gestión de los servicios
Los servicios conforman el total de las actividades que una organización lleva a cabo para satisfacer las necesidades de sus consumidores. Este es un bien intangible, que posee características de inseparabilidad (pues su servucción y su consumo son simultáneos), la perecibilidad (no son almacenables) y la heterogeneidad (dos servicios jamás podrán ser idénticos), (Castrillón, 2016). Stanton, Etzel y Walker (2007) catalogan a los servicios como un conjunto de actividades intangibles que son el objeto principal de una transacción ideada para brindar a los clientes satisfacción de deseos o necesidades.

Como principales características de los servicios sobresalen las siguientes (Gómez, 2012):

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Figura 11. Fuente: elaboración propia




Los procedimientos que sustentan la adecuada comercialización de servicios radican en la total ausencia de la improvisación y el real protagonismo de la planeación; de esta forma, las organizaciones deben tener en cuenta las siguientes variables:

Su principal objetivo debe ser el satisfacer a los clientes visualizando sus necesidades de forma previa. La personalización del contacto con el cliente es relevante para la demanda esperada de servicios, de esta forma actividades como la venta cruzada generarán beneficios rentables para la empresa y de valor para el consumidor, incrementando sus positivas experiencias de compra.
El principal objetivo de este procedimiento es contar con la información suficiente para estructurar las actividades relacionales con los clientes. De ahí se destaca que las empresas que han sobresalido no solo por la calidad de sus servicios sino por el dinamismo desde el uso de tecnologías para la gestión relacional, encuentran un mayor acercamiento a sus clientes (Montoya y Boyero, 2013).
Desde esta gestión se pretende definir un proceso que permita establecer acuerdos con los clientes, incluyendo las actividades a realizar y el contenido de las mismas. Es necesario determinar los roles que intervienen en el proceso y sus responsables, visualizar el contenido de los acuerdos, registrar la documentación y las referencias de dichos acuerdos con los consumidores (Fernández-Villavicencio, 2015).
El objetivo de este procedimiento es el de resolver de forma efectiva y eficaz los incidentes, quejas o reclamos de los clientes. La filosofía relacional no solo debe estar plasmada en los acuerdos con los clientes sino en el día a día del relacionamiento con los mismos. Rosales (2010) manifiesta que dar una buena respuesta a las demandas de los clientes y resolver cualquier sugerencia de ellos, es indispensable.



Gestión de los programas y las estrategias de precio

El precio hace referencia a la suma de valores que los clientes potenciales entregan a cambio de los beneficios del usufructo de los bienes y servicios que van a adquirir (Castro, 2004). La fijación de precios tiene como principal propósito el obtener beneficios para la empresa, donde sus ingresos son directamente proporcionales a la cantidad de ventas realizadas (Peña y Oliveira, 2016).

Una estrategia de precios al interior de una empresa puede tener dos enfoques: el primero de ellos se presenta cuando el precio se fija en función de los costos de producción, y el segundo se da cuando la estrategia de fundamenta en función del valor. La siguiente figura estructura el seguimiento a estos enfoques desde los cuales se fundamenta la estrategia de precios en una organización:

image Figura 12. Enfoques en la estrategia de precios. Fuente: elaboración propia desde Castro (2004)



En el enfoque en función del costo, el determinante inicial para la fijación de los precios es el producto, luego el costo y finalmente el consumidor, es decir, se tienen en cuenta inicialmente elementos internos y el último ítem a tener en cuenta es al consumidor. En el enfoque en función del valor, el determinante inicial para la fijación de los precios es el consumidor, luego el valor y el último ítem a tener en cuenta es el producto, es decir, en este enfoque se priorizan los elementos externos para la estrategia de precio.

¿Cómo fijar el precio de un producto? Las prácticas asertivas para la fijación de precios inician con saber a quién le vende los productos la organización, posteriormente es importante resaltar qué se vende para así poder aterrizar el hecho de saber cuánto cobrar, de esta manera, al tener claras estas tres perspectivas la organización podrá determinar la manera más adecuada para saber cómo cobrar y así mismo cómo comunicar el precio del producto y la propuesta de valor del mismo.

Para dar respuesta a este interrogante se relacionan a continuación las etapas propuestas por Restrepo (2012) que sustentan el proceso de fijación de precios representadas con preguntas que el gerente de mercadeo debe responder para el adecuado desarrollo de estas etapas.

image Figura 13. Fuente: elaboración propia








Luego de tener claramente identificada la manera en la cual se fijan los precios de los productos en una empresa, es necesario visualizar algunas estrategias que pueden tener en cuenta las organizaciones. Estas estrategias son las siguientes:



Tema 5.
GESTIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN

La oferta empresarial debe tener identificados los procesos para la obtención de materiales, insumos y demás requerimientos para la estructuración ideal de las unidades estratégicas de negocio en la organización; dicha identificación se lleva a cabo en la empresa desde las actividades de logística, las cuales se reconocen como el direccionamiento del flujo de requerimientos de la fuente al usuario, incluyendo el movimiento total de materiales, desde la compra de materias primas hasta el suministro de productos al consumidor final (Argueta, Cardona, Albán y Moreno, 2015).
Dentro de estas actividades logísticas se encuentra la distribución, concebida como el conjunto de esfuerzos de carácter logístico que deben hacer los empresarios para poder hacer llegar los productos desde la planta de producción hasta el contacto con el consumidor final. Para los productores, el relacionamiento con los canales de distribución como uno de sus stakeholders de mayor incidencia en el desarrollo comercial es pertinente teniendo en cuenta las necesidades de expansión comercial de las empresas.



Operatividad de los canales de marketing
Sierra, Moreno y Silva (2015) mencionan que los canales de marketing son un grupo de empresas que tienen como propósito hacer que los bienes y servicios estén disponibles para su uso, transformación y/o comercialización por parte del mercado. Cada uno de estos miembros posee unas funciones que fortalecerán el flujo logístico entre los fabricantes y el consumidor final, ya que los canales de marketing no solo deben atender a los mercados sino también crearlos. Las principales funciones de los miembros son las siguientes (Kotler, et al., (2016):


Chania

Figura 14. Fuente: elaboración propia




Dentro de las estrategias de distribución más reconocidas en el mercado, y que se estructuran de acuerdo con el número de intermediarios que se van a utilizar en el canal Kotler, et al., (2016) se relacionan las siguientes:







Decisiones sobre la administración y el diseño de los canales de marketing
En los canales de marketing se pueden observar diversos modelos de negocios que intervienen comercialmente desde el punto de la fabricación de los bienes o desde el origen de la operatividad de los servicios hasta el consumidor final. Por ello, la administración de los canales por parte de las empresas está fundamentada en el esfuerzo que se hará desde dos perspectivas: el marketing de empuje (push) y el marketing de atracción (pull).


Marketing de empuje (push)
En esta alternativa, la empresa utiliza su fuerza de ventas y los fondos de las actividades de promoción con el fin de inducir a los canales de marketing a promover y comercializar los productos al consumidor final. Esto se debe llevar a cabo cuando el gerente de mercadeo evidencie bajos niveles de lealtad hacia la marca, y las decisiones de compra se llevan a cabo en el punto de venta por impulso.
Marketing de atracción (pull)
  Utilizando esta estrategia, la empresa debe recurrir a las diversas variables existentes en las comunicaciones integradas de marketing, en especial la publicidad y la promoción con el objetivo de incentivar la compra de los consumidores finales por medio de la solicitud de los productos a los miembros de canal de distribución, induciéndolos al incremento de pedidos.



El diseño de los canales debe tener en cuenta al mercado a satisfacer, es decir, la estructura del canal para un mercado de consumo varía al de un mercado industrial. Par ambos casos, el número de intermediarios entre los fabricantes y el consumidor final representará el nivel de la distribución. Un canal de nivel cero lo utilizan las organizaciones que desarrollan su distribución de forma directa, sin ningún tipo de intermediario. Los canales con nivel uno en adelante reconocen a los intermediarios para parte esencial de su estrategia comercial. Estos niveles de distribución se visualizan en la siguiente figura:

Chania

Figura 15. Canales de marketing de bienes de consumo y de productos industriales. Fuente: Kotler, et al. (2016)









La escogencia de alguna de estas alternativas de distribución por parte de las empresas se basa en factores como el precio, la conveniencia comercial y la capacidad de almacenamiento. El conjunto de dichos factores engloba el concepto de servicio del canal, los cuales aportan valor al proceso logístico entre los fabricantes y consumidores finales. Los canales de marketing, desde la óptica de Sierra, et al., (2015) pueden representar los siguientes resultados de servicio:
Tema 6.
ESTRUCTURA DE LA COMUNICACIÓN DE VALOR PARA EL MERCADO

Históricamente el primer concepto comunicacional que aparece en el entorno mercadológico fue el de promoción; sin embargo, desde la evolución de los mercados y las tendencias de consumo, este concepto ha ido quedándose corto frente a las necesidades que tienen las organizaciones de comunicar su propuesta de valor a todos los stakeholders quienes requieren recibir información diversa y personalizada por parte de la empresa.

De ahí, que desde los procesos teóricos, investigativos y empíricos hayan surgido diversas variables, las cuales actualmente se denominan las comunicaciones integradas de mercadeo, también conocidas como la mezcla promocional. La mezcla promocional contiene las diferentes comunicaciones integradas de marketing, las cuales se pueden observar en la figura siguiente:

image Figura 16. Comunicaciones integradas de marketing. Fuente: elaboración propia
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Figura 17. Fuente: elaboración propia
Decisiones entorno a la promoción y publicidad

Debido a los altos niveles de competencia en el mercado, las organizaciones están en la búsqueda constante de incrementar sus ventas, así como de elevar sus niveles de participación en el mercado. Desde esta necesidad aparece la promoción, que hace referencia al conjunto de actividades y estrategias que lleva a cabo una empresa con el propósito de incrementar sus ventas en el corto plazo; de no ser así, la promoción no sería percibida de forma positiva con los clientes.

Usualmente la promoción se confunde con la publicidad, siendo dos actividades completamente diferentes, quizás la relación que existe entre ellas es que las empresas para anunciar sus promociones utilizan medios publicitarios, pero es relevante diferenciar que el verdadero fin de la promoción es el de incrementar las ventas en el corto plazo. Iniesta (2003) propone tres características fundamentales que distinguen a la promoción como comunicación integrada de mercadeo:




Las actividades promocionales, aunque se fundamentan en el incremento de las ventas, deben tener su razón de ser en las audiencias meta a las que las diferentes herramientas de promoción estén dirigidas, al respecto estos dos tipos de audiencia pueden ser los consumidores finales conformada por los usuarios comerciales (mercado industrial o gubernamental) o domésticos (individuos y familias) y los comerciantes-distribuidores dentro de los que se encuentran los mayoristas, minoristas y detallistas (Camino y Vigaray, 2002).

Estas audiencias meta requieren de herramientas de promoción particulares con el fin de cumplir con la naturaleza de la promoción que es incrementar las ventas de las empresas en el corto plazo. El uso de dichas promociones es altamente efectivo en el momento de lanzar nuevas ofertas al mercado o cuando se pretende incrementar la participación de mercado con respecto a la competencia.
La publicidad es una de las variables de la mezcla promocional más utilizadas por las empresas, pues desde su desarrollo otras variables de dicha mezcla como la promoción, el merchandising y las relaciones públicas, se pueden anunciar a los diferentes mercados objetivos y públicos de interés. La publicidad es una técnica de comunicación comercial que busca informar, persuadir y recordar la existencia de los productos a los consumidores (Kotler, et al, 2016); a continuación, los principales objetivos de esta variable para activar el consumo en los mercados:

-Llamar la atención del mercado hacia las ofertas empresariales.
-Despertar interés por la propuesta de valor de las mismas.
-Generar un deseo de consumo de las ofertas empresariales en beneficio de los mercados.
-Proponer una acción de compra de los bienes y servicios de la empresa.



Para la García (2018) la publicidad es la comunicación no remunerada de información sobre la compañía o el producto, generalmente en algunos medios. Kotler, et al., (2016) la define como cualquier forma paga de presentación y promoción impersonal de cualquier tipo de oferta empresarial por un anunciante identificado; aunque también se puede identificar como una comunicación impersonal, pagada por un patrocinador claramente identificado, que promueve ideas, organizaciones o productos (Stanton, Etzel y Walker, 2007).

De acuerdo con los objetivos comunicacionales, las organizaciones pueden utilizar diversos tipos de publicidad; al respecto, García (2018) en la tabla 3 propone algunas tipologías relevantes para tener en cuenta:

Chania

Tabla 3. Tipos de publicidad. Fuente: elaboración propia desde García (2018)




Desarrollo de actividades de marketing digital

La naturaleza del marketing digital no dista respecto al marketing tradicional, su principal función es generar, comunicar y entregar soluciones con un alto contenido de valor para los stakeholders de las empresas, en especial sus clientes, la diferencia radica en los medios utilizados para tal fin. En el caso del marketing digital los medios son todas las plataformas digitales existentes, llámense páginas web, redes sociales, aplicaciones, correos electrónicos, etc.

Para Fleming y Lang (2000) el marketing digital es un sistema interactivo de un conjunto de actividades mercadológicas de las organizaciones, las cuales se fundamentan en el uso de diversas tecnologías de información y comunicación (TIC), -en especial del internet-, para encontrar la satisfacción de los clientes reales y potenciales. Más aún, cuando en este universo digital, los consumidores poseen comportamientos particulares y diferentes respecto al consumidor tradicional, y dicho comportamiento debe ser reconocido por la empresa, con el fin de satisfacer de una manera eficiente sus necesidades digitales de consumo.

Dentro de estas características de comportamiento se resaltan las siguientes (Fleming y Lang, 2000):

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Figura 18. Fuente: elaboración propia



Para Mejía (2017) los elementos que resaltan la importancia del marketing digital son los siguientes:





Medición

Las estrategias utilizadas pueden ser medidas de forma mucho más asertiva que las estrategias de marketing tradicional.


Personalización

La fundamentación directa que proporcionan los medios de comunicación digital en el marketing digital permite personalizar el relacionamiento con el cliente a un costo muy bajo, además de ello, las nuevas generaciones de consumidores esperan tratamiento personalizado de la propuesta de valor por parte de las empresas.

Visibilidad de la marca

La no presencia de las empresas y sus marcas en internet es sinónimo de inexistencia en el actual mercado.




Aumento de las ventas

Las nuevas generaciones de consumidores están inmersas en el mundo digital, presentando una alta posibilidad de incrementar la participación en el mercadeo en términos de ventas desde este escenario comercial.

Crea comunidad

Las prácticas de marketing digital en las redes sociales permiten crear comunidades alrededor de las marcas, las cuales comparten con sus integrantes creencias, valores y percepciones alineadas a las marcas.

Bajo costo

A diferencia de las estrategias de marketing convencional, las presentes en el marketing digital son de costo más bajo, permitiendo que las micro, pequeñas y medianas empresas tengan la posibilidad de desarrollar estas actividades.

Captación y fidelización de clientes

La dinámica digital y las nuevas tendencias de consumo permiten interactuar con los clientes potenciales generando fidelización y lealtad de consumo hacia el producto y en especial hacia las marcas.




Es importante que los empresarios reconozcan las principales alternativas en términos de estrategia de marketing digital para que estas sean utilizadas por las organizaciones de acuerdo con sus objetivos comerciales y comunicacionales. Mejía (2017) propone las siguientes:


Esta estrategia es el pilar fundamental del marketing digital pues es el espacio digital en el cual las organizaciones comercializan y comunican su propuesta de valor. Este sitio debe ser de fácil manejo, confiable y concreto para que el mercado potencial digital se fidelice con la empresa y su marca.
Se enfoca en la capacidad de la empresa de crear contenidos e información útil y de interés para el consumidor digital. El blog empresarial es la plataforma de la estrategia de marketing de contenido, el cual es de suma importancia en el mercadeo relacional.
Persigue optimizar el posicionamiento en motores de búsqueda, como Google, de tal forma que dentro de los resultados de búsqueda los website de la empresa, estos estén ubicados en los primeros lugares. Esta actividad se reconoce como SEO (Search Engine Optimization).
La presencia de la empresa en Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn, YouTube, Pinterest, Google+, Snapchat, entre otras, permite el relacionamiento de la empresa con sus stakeholders desde tres perspectivas: branding, ventas y contenido. De esta manera se pueden establecer relaciones digitales entre las organizaciones y sus clientes.
Esta estrategia fundamentada en el mercadeo directo es muy efectiva, siempre y cuando se ejecute con autorización previa de quién recibe los emails. Los problemas que pueden ocurrir con el spam de correos electrónicos puede disminuir el impacto de esta estrategia.



Desarrollo del merchandising y las ventas personales

El merchandising también conocido como el micromarketing, son las actividades y estrategias que llevan a cabo las organizaciones con el fin de generar, comunicar y entregar oferta de valor para los clientes en el punto de venta. Desde esta perspectiva, el escenario de esta variable de la mezcla promocional es el punto de venta. El desarrollo de esta actividad genera bastantes beneficios para las organizaciones. Al respecto, Borja (2015) relaciona los siguientes:

Chania

Figura 19. Fuente: elaboración propia




De acuerdo con los objetivos comerciales de las empresas y desde la naturaleza del merchandising, este puede presentar las siguientes categorías (García, 2018):

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Figura 20. Fuente: elaboración propia









Otra categorización que puede presentar el merchandising propuesta por Park, Jeon y Sullivan (2015) está dada desde el ciclo de vida de los productos. Desde lo anterior, los tipos de merchandising pueden ser los siguientes:



Por otra parte, a través de las ventas personales, las organizaciones pueden desarrollar procesos de comunicación con sus clientes, por ello, esta es una de las variables de la mezcla promocional que tiene alta relevancia no solo por su rol comunicacional sino por el impacto en el crecimiento comercial de las organizaciones. El crecimiento comercial entre los mercados industriales potencializa el uso de las ventas personales como herramienta comercial y de comunicación de las empresas, es por esto que esta herramienta es de bastante utilidad en los casos siguientes (Stanton, et al., 2007):

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Figura 21. Fuente: elaboración propia