El propósito de las normas mencionadas, además de normalizar y unificar los elementos en la presentación de los trabajos, es estructurar documentos que cumplan con requisitos de estética, redacción, ortografía y lenguaje.
Son aplicables a documentos de diferentes fines y tipologías.
La elección de la norma a usar debe corresponder con los requisitos de la institución que recibe el documento y la finalidad del texto.