Incorporar la dimensión ambiental en todos los procesos de planificación y ordenamiento territorial, definiendo los usos del territorio, conforme la reglamentación vigente y según las escalas municipal, regional y nacional.
Mantener coherencia entre las definiciones de la política ambiental y la GA, desde todos los niveles. Se parte del principio de integralidad del medio ambiente, por ende la aplicación debe ser igualmente global.
Corresponde a la estructura de ordenamiento de la GA, en cumplimiento de los objetivos, normas y reglamentaciones (jurídicas, sociales, financieras). Se enfoca a cualificar el ámbito empresarial frente al manejo ambiental.
Integración de normatividad jurídica en la GA, en conformidad con las reglas básicas de seguridad, sanidad y medio ambiente.
Mejoramiento ambiental de acuerdo a la política ambiental, con el objeto de minimizar los impactos ambientales adversos. Se enfatiza el uso de tecnologías limpias, es decir, que reduzcan emisiones, residuos o vertidos.
Las empresas se someten al control público, bajo el presupuesto de obtener certificaciones de conformidad ambiental, en razón al cumplimiento de las políticas y normas ambientales.
Previsión de efectos y consecuencias, atenuando el nivel correctivo de las acciones. Es importante valorar los costos de la corrección, cuando no se efectúa adecuada y oportuna previsión.
Internalización de los costos ambientales (por perjuicio o deterioro), así como de los gastos de previsión y control. Se trata de aplicar una racionalidad moral y económica, que no puede tornarse ‘derecho a contaminar’.
Control a los procesos industriales con agentes líquidos, sólidos y gaseosos, en cuanto al efecto contaminante que puedan acarrear. Se adopta la ‘mejor opción ambiental posible’, bajo principios de conservación-preservación, luego de consultas y decisiones informadas.
Participación de las comunidades, mediante el uso de instrumentos de información (formación-educación-concientización), canales y mecanismos para la toma de decisiones en asuntos ambientales que les competen
Implementar Sistemas de Gestión Ambiental, generar auto-declaraciones de conformidad ambiental, obtener certificaciones ambientales voluntarias, fijar estándares y supervisar metas para la reducción de la contaminación.
Debida medición y sistematización de todos los procesos a diversos niveles (funcional, jurisdiccional, sectorial), estableciendo indicadores normalizados que faciliten su manejo informático y la socialización frente a las comunidades.