A. Energía:

Implementar estrategias para la gestión eficiente de la demanda y uso racional de la energía; ajustar la política de precios; masificación del uso de gas natural residencial, industrial, automotriz; promoción de fuentes alternativas de energía; generación eléctrica en áreas rurales a través de minicentrales hidroeléctricas.

B. Tratamiento de residuos:

Ejecución de la política para la gestión integral de residuos (1997).

C. Usos de la tierra:

Formulación y ejecución de políticas sobre bosques y silvicultura (1996; 1998; 2000); estimular la reforestación comercial.

D. Agricultura:

Promover la producción agrícola ecológica; consolidar la agenda ambiental intersectorial (ministerios de Medio Ambiente y Agricultura) en temas como la conservación y uso sostenible de bienes/servicios ambientales, el manejo integral del agua, la sostenibilidad ambiental agropecuaria y el ordenamiento ambiental de los territorios.

E. Industria:

Adelantar la ejecución de procesos industriales de producción limpia, conforme los lineamientos de la política nacional definida para tal efecto (1997).

F. Transporte:

Incentivar el uso de combustibles alternativos (gas natural y biocombustibles) y energías limpias; consolidar el transporte masivo; disminuir emisiones contaminantes producidas por el transporte urbano.

Precaución:

Previsión de efectos y consecuencias, atenuando el nivel correctivo de las acciones. Es importante valorar los costos de la corrección, cuando no se efectúa adecuada y oportuna previsión.

Quien contamina paga:

Internalización de los costos ambientales (por perjuicio o deterioro), así como de los gastos de previsión y control. Se trata de aplicar una racionalidad moral y económica, que no puede tornarse ‘derecho a contaminar’.

Control integrado de la contaminación:

Control a los procesos industriales con agentes líquidos, sólidos y gaseosos, en cuanto al efecto contaminante que puedan acarrear. Se adopta la ‘mejor opción ambiental posible’, bajo principios de conservación-preservación, luego de consultas y decisiones informadas.

Amplia participación comunitaria:

Participación de las comunidades, mediante el uso de instrumentos de información (formación-educación-concientización), canales y mecanismos para la toma de decisiones en asuntos ambientales que les competen

Autogestión ambiental empresarial:

Implementar Sistemas de Gestión Ambiental, generar auto-declaraciones de conformidad ambiental, obtener certificaciones ambientales voluntarias, fijar estándares y supervisar metas para la reducción de la contaminación.

Medición y sistematización total:

Debida medición y sistematización de todos los procesos a diversos niveles (funcional, jurisdiccional, sectorial), estableciendo indicadores normalizados que faciliten su manejo informático y la socialización frente a las comunidades.