Diseño y producción:

En esta fase se da la primera interacción de los habitantes con los entes estatales, para la identificación, localización, jerarquización y caracterización preliminar de las problemáticas ambientales comunes. La percepción de los habitantes es sustancial en esta acción.

Para activar el involucramiento de los pobladores, deben incorporarse técnicas participativas como los talleres, foros, cabildos, asambleas, Círculos de la Cultura (Freire, 1969), además del uso de los medios de comunicación social convencionales (radio, TV, prensa) y alternativos (emisoras comunitarias, boletines, perifoneo, voz a voz).

Ejecución y aplicación:

La identificación y caracterización de las problemáticas ambientales, permite concretar el escenario de toma de decisiones y las acciones a ejecutar en la diagnosis ambiental. Para ello, se hace la concertación y explicación de los objetivos, se definen los parámetros de la participación y se establece el orden lógico de aplicación del diagnóstico.

Es importante compartir con la población los lineamientos ambientales globales, nacionales y locales, con especial prioridad sobre las ideas-prácticas del desarrollo sostenible, la gestión ambiental municipal/local, los mecanismos constitucionales de participación ciudadana e información actual y pertinente sobre el estado de los recursos naturales existentes en el área de estudio.

En cuanto a la aplicación del diagnóstico, es fundamental promover la capacitación de la comunidad a través de actividades formativas que permitan construir colectivamente ideas sobre categorías de análisis como: medio ambiente, problema ambiental, conflictos ambientales, impacto ambiental, desastres naturales, actividades humanas, entre otras.

Validación:

Con base en la información analizada y sistematizada en los encuentros participativos, se valida el DA conforme los instrumentos aplicados, la legislación ambiental y las políticas públicas ambientales municipales/locales. La validez del diagnóstico adopta como insumo principal la categorización de los problemas ambientales, con sus respectivas causas e impactos.

La metodología propuesta no es la única y por lo tanto debe ser tomada con beneficio de inventario o punto de referencia, en procura de diseñar otras metodologías de Diagnóstico Ambiental Participativo, ajustadas a las necesidades, problemas y particularidades de cada contexto de intervención en la Gestión Ambiental para el Desarrollo Sostenible.

En tiempos de mercantilización de la naturaleza, sobreexplotación de los recursos naturales e intensificación de los problemas ambientales, el DA Participativo es una tarea impostergable, pues las comunidades resultan siendo las más afectadas por la instalación de obras de infraestructura, proyectos y megaproyectos sin el debido control y definición de los impactos ambientales.

Sistematización:

Se sintetiza la información recolectada en las actividades de participación ciudadana, a través de la escritura, la construcción de gráficos y los ejercicios cartográficos (cartografía social, poligrafía social, mapas mentales). Para esta fase puede acudirse a alguna metodología de sistematización de experiencias propuesta desde la Educación Popular y Comunitaria (Jara, 1994).

A este punto del proceso metodológico se han identificado y jerarquizado, en orden de recurrencia e impacto, los problemas ambientales comunes, así como los factores causales y el grado de urgencia de las problemáticas. Este último se mide –aplicando instrumentos- en relación con los efectos sobre la salud humana y sobre el ambiente natural y construido.

Mejora continua:

Mejoramiento ambiental de acuerdo a la política ambiental, con el objeto de minimizar los impactos ambientales adversos. Se enfatiza el uso de tecnologías limpias, es decir, que reduzcan emisiones, residuos o vertidos.

Sometimiento al control público:

Las empresas se someten al control público, bajo el presupuesto de obtener certificaciones de conformidad ambiental, en razón al cumplimiento de las políticas y normas ambientales.

Precaución:

Previsión de efectos y consecuencias, atenuando el nivel correctivo de las acciones. Es importante valorar los costos de la corrección, cuando no se efectúa adecuada y oportuna previsión.

Quien contamina paga:

Internalización de los costos ambientales (por perjuicio o deterioro), así como de los gastos de previsión y control. Se trata de aplicar una racionalidad moral y económica, que no puede tornarse ‘derecho a contaminar’.

Control integrado de la contaminación:

Control a los procesos industriales con agentes líquidos, sólidos y gaseosos, en cuanto al efecto contaminante que puedan acarrear. Se adopta la ‘mejor opción ambiental posible’, bajo principios de conservación-preservación, luego de consultas y decisiones informadas.

Amplia participación comunitaria:

Participación de las comunidades, mediante el uso de instrumentos de información (formación-educación-concientización), canales y mecanismos para la toma de decisiones en asuntos ambientales que les competen

Autogestión ambiental empresarial:

Implementar Sistemas de Gestión Ambiental, generar auto-declaraciones de conformidad ambiental, obtener certificaciones ambientales voluntarias, fijar estándares y supervisar metas para la reducción de la contaminación.

Medición y sistematización total:

Debida medición y sistematización de todos los procesos a diversos niveles (funcional, jurisdiccional, sectorial), estableciendo indicadores normalizados que faciliten su manejo informático y la socialización frente a las comunidades.