Caracterización institucional: elementos de identidad de la organización, entidad, institución o empresa (pública o privada), que realizará la intervención (obra, proyecto o megaproyecto).
Georreferenciación del área: definición de coordenadas, caracteres geológicos, geomorfológicos y topográficos del área de influencia directa e indirecta. Esto implica la realización de representaciones cartográficas.
Marco de referencia: identificación de estudios ambientales en áreas paralelas (estado de la cuestión), mención de los entes gubernamentales y autoridades ambientales competentes y relación de antecedentes de obras realizadas en la región objeto de intervención.
Marco legal: presentación de leyes, normas, decretos y reglamentaciones, correspondientes a la legislación ambiental vigente, así como a políticas públicas de incidencia sociocultural sobre el contexto definido.
Línea Base: descripción de los factores sociales y ambientales actuales, es decir, el estado real del área de estudio al momento de realizar el EIA.
Factores bióticos: caracterización de los elementos de la biósfera (fauna y flora) y antropósfera (grupos humanos) que se encuentran en el área de influencia y pueden recibir alguna afectación.
Factores abióticos: determinación de los tipos de suelo (litósfera), cuerpos de agua (hidrósfera) y condiciones del aire (atmósfera) en el lugar de realización del EIA.
Condiciones socioeconómicas: perfilación de las actividades económicas vigentes, las formas de organización sociocultural y los prospectos de las comunidades humanas respecto a la posible intervención de sus territorios.
Impactos directos: especificar las alteraciones que se efectuarán directamente sobre el medio natural y la población humana. Es preciso reconocer tanto los impactos positivos como los negativos.
Impactos indirectos: mencionar las posibles transformaciones que provocará la intervención, así no sean visibles o perceptibles en el tiempo inmediato. Esto conlleva prospectar efectos colaterales (psicológicos, axiológicos, económicos, sanitarios) de las obras o proyectos.
Medidas de prevención: proponer acciones que eviten o atenúen la ocurrencia de eventos naturales (p.ej. desastres) o sociales adversos (p.ej. desplazamiento), reduciendo así los impactos negativos de la obra.
Medidas de mitigación: plantear acciones de manejo ambiental conducentes a la disminución de efectos negativos de la obra sobre los ecosistemas y las comunidades humanas.
Medidas de compensación: prever acciones (culturales y/o ecológicas) y destinar recursos (financieros y humanos) para la reparación de los daños que pueda causar la intervención sobre los territorios.
Plan de Manejo Ambiental: proponer un conjunto de decisiones y acciones multisectoriales, que deben seguirse para atenuar los impactos ambientales negativos, enfatizando la mejora de los ecosistemas y de la vida social.
Un EIA permite identificar la base de recursos naturales existentes, las implicaciones biogeográficas de una obra o proyecto, así como las medidas que deben adoptarse para prevenir o mitigar las consecuencias no deseables dentro de un contexto social o natural. En sentido estricto, el informe técnico de un EIA debe contemplar los siguientes componentes.